No son lo mismo: cuál es la diferencia entre un sismo, un temblor y un terremoto


Este viernes un terremoto sacudió la zona sur y centro de México. El mismo fue una magnitud preliminar de 6,5 y su epicentro se situó cerca de la localidad de San Marcos, en el estado de Guerrero.
Los terremotos son movimientos bruscos de la tierra, causados por la liberación repentina de energía de las placas tectónicas que están en continuo movimiento. Pero cuál es la diferencia entre un terremoto, un sismo y un temblor.
La realidad es que los términos sismo, temblor y terremoto son sinónimos, pero se suelen usar de manera distinta según los efectos que estos eventos producen y cómo se perciben.
Sismo es el término general para cualquier movimiento; temblor se usa para movimientos leves sin daños, y terremoto se reserva para sismos fuertes que suceden en la tierra y traen consigo destrucción y víctimas.
Cuando ocurre debajo del océano o impacta directamente en él, se le dice maremoto o tsunami, según su acepción en idioma japonés.
Un terremoto es un temblor repentino del suelo provocado por el desplazamiento de rocas subterráneas que se encuentran muchos metros bajo la tierra.
Estos movimientos se calculan en distintas magnitudes según la escala de Richter – que va del 0 al 10 – , mientras que su intensidad está definida para la ciencia por los efectos que causa en las poblaciones a las que impacta.
Un terremoto puede causar destrozos en las ciudades, incendios, tsunamis o maremotos, avalanchas y hasta ha sucedido que volcanes entren en erupción.
Lo cierto es que no siempre tienen este nivel de gravedad. La Tierra está todo el tiempo en constante movimiento y muchas veces – en las escalas de menos de 3 grados – estos temblores son completamente imperceptibles para el humano, aunque sí los investigan los registros que tiene la Sismología.
Irán en el 2003. Tuvo lugar en la Ciudad de Bam el 26 de diciembre de ese año y dejó un saldo de 31.000 muertos. Su magnitud medida en escala de Richter fue de 6,6 grados y esta ciudad quedó totalmente destruida.
Océano Índico en el 2004. Aquí, un ejemplo de maremoto. La magnitud del movimiento de la Tierra fue de 9,1, ocurrió en el sudeste asiático y provocó un tsunami de olas de 30 metros de altura que dejó 230.000 muertos. Más de catorce países del Pacífico se vieron afectados.
Cachemira, en el 2005. En esta región ubicada en la zona norte del subcontinente indio, el 8 de octubre de ese año se dio un terremoto de 6,6 grados de magnitud y, además de dejar 73 mil fallecidos, más de tres millones de personas perdieron sus casas.
En Sichuan, en el 2008. La magnitud fue de 7,9 y ocurrió en el suroeste de China. Un dato muy impresionante de este terremoto fue que en esta zona había muchas escuelas construidas de forma precaria y miles de niños murieron mientras estaban en clase. Los heridos superaron los 4 millones.
En Haití, en el 2010. Eran las cinco de la tarde del 12 de enero cuando Haití tembló, convirtiendo éste en un evento del que uno de los países más pobres de Latinoamérica nunca se recuperaría. Las personas fallecidas fueron más de 200 mil y se derrumbaron el 90% de las viviendas de la región.
Fuente: www.clarin.com



